Patriotas Humillan A Los Jets En El Cierre De Temporada
La Ilusión de los Jets Contra la Realidad de Foxborough
¿Se acuerdan de cuando empezó la temporada y todos esos fans de los Jets andaban diciendo que este año sí era el bueno? ¡Qué risa me dan! Es la misma historia de siempre. Estamos en la Semana 17 y la realidad le ha pegado un cachetadón a Nueva York que todavía les está zumbando el oído. Los New England Patriots llegan con un récord de 12-3, mientras que los Jets están hundidos en un 3-12 que da vergüenza ajena. No es un partido de fútbol, es una ejecución pública televisada en alta definición. ¿Neta creen que los Jets tienen oportunidad? Ni de chiste. Los Pats acaban de asegurar su lugar en los playoffs con una remontada épica y ahora van contra el equipo más patético de la liga solo para calentar motores. Es como poner a un boxeador profesional contra un niño de primaria. Belichick no tiene piedad, él quiere ver sangre verde en el campo y no se va a detener hasta que el marcador sea una humillación total.
Bill Belichick es un genio malvado, eso todos lo sabemos. El tipo no se conforma con ganar, él quiere destruir el alma de sus rivales divisionales. Y contra los Jets, el odio es especial. Los Patriots no van a ir a Nueva York a pasearse; van a ir a pisotear lo poco que queda de dignidad en esa franquicia. Los Jets son un desmadre total, una zona de desastre que ni con toda la ayuda del mundo se levanta. ¿Han visto jugar a su ofensiva? Parece que están jugando en cámara lenta mientras los Patriots se mueven a la velocidad de la luz. Es una falta de respeto al deporte que este partido se juegue en domingo de NFL. Deberían mandarlo a los martes a las tres de la mañana para que nadie vea el ridículo que van a hacer los neoyorquinos.
El Calvario de los Fans en el Meadowlands
Pobres de los fans de los Jets, de verdad. Imagínate gastar tu aguinaldo en un boleto para ir a ver cómo Tom Brady te despedaza la defensa en tu propia casa. Es masoquismo puro. Mientras en Nueva Inglaterra están planeando el desfile para el siguiente Super Bowl, en Nueva York están buscando a quién echarle la culpa de este fracaso monumental. ¿Es el coach? ¿Es el quarterback? ¡Es todo! Es una institución que está salada desde hace décadas. Cada vez que intentan construir algo, se les cae encima como un castillo de naipes. Y los Patriots, como los villanos perfectos que son, disfrutan cada segundo de ese sufrimiento. No es solo ganar, es demostrar quién manda en la división y quién es el que pone las reglas. El resto son solo invitados a la fiesta de Bill.
El ambiente en el estadio va a ser de funeral. No hay esperanza, no hay ganas, solo hay la obligación de cumplir con el calendario. ¿A poco creen que los jugadores de los Jets quieren estar ahí? Lo dudo mucho. Deben de estar pensando en sus vacaciones en Cancún o en cualquier lugar lejos de un campo de fútbol. Por otro lado, los jugadores de los Patriots están hambrientos. Quieren ese ‘seed’ número uno, quieren la ventaja de locales y quieren demostrar que, a pesar de los años, siguen siendo los reyes absolutos. Es una mentalidad ganadora contra una mentalidad de perdedores profesionales. La diferencia es abismal, como un océano de distancia entre los dos equipos.
Cómo Ver el Desmadre en Vivo
Si eres de los que les gusta ver los accidentes de tráfico o si simplemente eres un fan de los Pats que quiere gozar con el dolor ajeno, el partido va a estar en todos lados. Lo pasan por los canales de deportes de siempre, Fox Sports, ESPN o el que te guste más, pero lo importante es que prepares las botanas y las chelas porque vas a ver muchos puntos… pero todos de un solo lado. No esperes un partido cerrado, eso no va a pasar ni aunque los Patriots jueguen con los ojos vendados. El único suspenso aquí es saber cuántas veces van a interceptar a los Jets o cuántas capturas de mariscal vamos a ver. Es una clase maestra de cómo no jugar fútbol americano por parte de Nueva York.
Los Patriots solo tienen que cuidar que no se les lesione nadie importante. Eso es todo. Si logran salir de ahí sin bajas, ya ganaron el fin de semana. No necesitan hacer jugadas de fantasía, con lo básico les alcanza para meterle 30 o 40 puntos a esa defensiva de papel. Los Jets, por su parte, solo están esperando que el reloj llegue a cero para acabar con esta pesadilla de temporada. Es triste, la neta. Una ciudad tan grande como Nueva York merece algo mejor que este equipo de caricatura, pero pues es lo que hay. Así que ya saben, sintonicen el juego si quieren ver a la dinastía más grande de la historia dar una última exhibición antes de que empiece lo bueno en enero.
El Futuro de Humillación que no Termina
¿Qué sigue para estos dos? Para New England, el camino a otro trofeo Vince Lombardi está más que claro. Tienen el sistema, tienen al coach y tienen esa mística que los hace invencibles cuando llega el frío de diciembre. Para los Jets, sigue el mismo ciclo de mentiras. Van a decir que van a reconstruir, que van a traer nuevas piezas, que ahora sí el próximo año van a competir. ¡Puras mentiras! Llevamos escuchando lo mismo desde hace veinte años y nada cambia. Son el equipo del ‘ya merito’ que nunca llega a nada. Son la burla de la liga y este domingo solo van a confirmar su estatus de bufones de la corte de los Patriots.
Así que prepárense para ver a Tom Brady sonreír mientras los fans de los Jets lloran en las gradas. Es el orden natural de las cosas. Es como la ley de la gravedad o que el agua moja. Los Patriots ganan y los Jets pierden. No traten de analizarlo mucho, no tiene sentido buscar explicaciones tácticas a una diferencia de talento tan grande. Es simplemente la realidad de la NFL moderna. Disfruten el espectáculo, ríanse de los errores de Nueva York y admiren la perfección de Foxborough. Porque seamos honestos, todos amamos ver un buen chisme deportivo y este es el mejor de todos. El gigante contra el enano, y el gigante no tiene ganas de jugar limpio. ¡Vámonos recio con los Pats!
La historia de estos enfrentamientos siempre termina igual. No importa cuánto se esfuercen los Jets, siempre hay un error, un castigo tonto o una jugada magistral de New England que los termina hundiendo. Es como si estuvieran destinados a fallar. Y este domingo no será la excepción. El frío de Foxborough se siente hasta en Nueva Jersey, y los Patriots lo cargan consigo como una armadura. No hay forma de que los Jets salgan vivos de esta. Así que si tienen algo mejor que hacer, pues háganlo, pero si quieren ver cómo se destruye una franquicia en tiempo real, no se pierdan este juego. Es televisión de la buena, de esa que te hace sentir bien porque tu equipo no es tan malo como los Jets. ¡Qué desmadre se va a armar!
En conclusión, aunque Belichick diga que respeta al rival, todos sabemos que por dentro se está riendo. Él sabe que tiene la ventaja en todo. Desde el diseño de las jugadas hasta la preparación física. Los Jets son solo un bache en el camino hacia la gloria. Un bache verde y feo que estorba la vista. Pero pronto pasará el partido, los Pats celebrarán y los Jets volverán a su cueva a esperar que el próximo draft les traiga un milagro que probablemente desperdiciarán. Así es el fútbol, y así es la vida en la AFC Este. Unos nacen para ganar y otros nacen para que los Patriots les ganen. ¡Nos vemos en el Super Bowl, porque para allá van los de azul y plata!






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