Samsung y SK Hynix se burlan de sanciones gringas

Samsung y SK Hynix se burlan de sanciones gringas

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El Gran Doblez del Tío Sam ante los Gigantes Coreanos

¡Agárrense, que el chisme tecnológico está que arde y el Tío Sam acaba de soltar la sopa de la manera más vergonzosa posible! Resulta que a Samsung y a SK Hynix les dieron permiso de seguir haciendo sus muppets en China como si nada pasara, dándoles una prórroga hasta el 2026 que huele a puro miedo corporativo y falta de pantalones. ¿De verdad creen que somos tontos y que no vemos cómo se doblan ante los billetes de los coreanos? Washington se la pasa diciendo que China es el coco y que hay que frenarles el paso, pero a la mera hora le dan las llaves de la tienda a las empresas que más lana le meten a las fábricas chinas. Es un chiste. Un chiste de mal gusto que nos cuenta que la seguridad nacional es muy importante hasta que Samsung amenaza con no poner su próxima fábrica en Texas. Ahí sí, luego luego se les olvida el pleito y les firman lo que quieran con tal de que no se lleven su inversión a otro lado. Es puro teatro político. Se nota a leguas que los lobistas hicieron su chamba y convencieron a los burócratas de Washington de que el mundo se iba a acabar si no dejaban que estos dos gigantes siguieran mandando maquinaria de punta a sus plantas en suelo chino. ¿Y qué pasa con la soberanía tecnológica de la que tanto presumen? Pues se la pasaron por el arco del triunfo.

Esta dichosa designación de ‘Usuario Final Validado’ o VEU es una jalada técnica para no decir que les dieron carta blanca para saltarse las reglas que a los demás sí les aplican. Es como si el profe le diera permiso de copiar en el examen solo a los niños ricos del salón mientras a los demás nos trae cortitos. Samsung y SK Hynix tienen miles de millones de dólares metidos en China y no querían que sus máquinas se volvieran chatarra por culpa de las sanciones de Estados Unidos. Así que se pusieron exigentes, hicieron su berrinche y miren, ya consiguieron otros tres añitos de gracia. Tres años donde China va a seguir aprendiendo, copiando y mejorando su propia tecnología gracias a que nosotros les estamos dando las herramientas en la mano. Es de locos. Si de verdad quisieran ganar la guerra de los chips, ya habrían cortado ese chorro desde hace mucho, pero no tienen el valor. Les da pavor que el precio del iPhone suba otros cien dólares o que la bolsa de valores se caiga un poquito. Prefieren venderle el alma al diablo hoy y que el que venga después se encargue del desmadre en el 2026. ¡Qué chulada de estrategia!

¿Y México qué pitos toca en este entierro?

Aquí es donde la cosa se pone color de hormiga para nosotros en México. Nos han vendido el cuento del ‘nearshoring’ como si fuera la solución a todos nuestros problemas, diciéndonos que todas las fábricas se van a salir de China para venirse a Monterrey o a Querétaro. Pero si Estados Unidos le sigue dando permisos a Samsung para quedarse en China, ¿cuándo carambas se van a venir para acá? No tienen prisa. Si pueden seguir operando en China con mano de obra barata y con el permiso del gobierno gringo, México se queda mirando como el chinito. Nos están usando de plan B mientras el plan A sigue siendo Asia. Es una falta de respeto total. Nos prometen las perlas de la virgen con tal de que nos alineamos con sus políticas, pero a la hora de la verdad, protegen los intereses de las empresas coreanas antes de darnos un empujón real a nosotros. Es la misma gata pero revolcada. Mientras Samsung tenga su pase libre hasta el 2026, las inversiones grandes de semiconductores en México van a seguir siendo puras promesas de políticos en campaña. Nos están viendo la cara. Y lo peor es que aquí nos la creemos y hasta les aplaudimos cuando vienen a inaugurar una bodeguita de distribución.

El meollo del asunto es que no hay una visión real, solo parches para salir del paso. Washington está jugando a dos bandas y le va a salir el tiro por la culata. Por un lado le dan dinero a Intel para que haga chips en Arizona, y por el otro dejan que la competencia se fortalezca en China. Es como querer llenar una cubeta que tiene un agujero del tamaño de un balón de fútbol. No tiene sentido. Lo que pasa es que las grandes corporaciones ya mandan más que los presidentes. Si Samsung dice ‘salta’, Biden pregunta ‘¿qué tan alto?’. Así de triste es la realidad de la política internacional hoy en día. Ya no se trata de democracia o libertad, se trata de quién tiene la fábrica de memorias más grande del planeta. Y mientras los coreanos tengan la sartén por el mango, van a seguir dictando las reglas del juego en Washington y en Pekín. Nosotros solo somos espectadores en esta pelea de gigantes donde el premio es el control de la inteligencia artificial y de todo lo que usamos para vivir. ¡Qué miedo!

El 2026 será el año del juicio final

No se crean que en el 2026 esto se va a acabar. Para nada. Lo que va a pasar es que van a inventar otra excusa, otro nombre técnico y otra prórroga. Es un ciclo sin fin de hipocresía corporativa. China no se va a quedar de brazos cruzados, ellos están aprovechando cada segundo de estos permisos para robarse todo el conocimiento posible y volverse independientes. Para cuando Estados Unidos quiera cerrar la puerta de verdad, ya no va a haber puerta que cerrar porque los chinos ya van a tener su propia casa con sus propias reglas. Estamos financiando y permitiendo nuestra propia obsolescencia por pura flojera y avaricia. Es increíble. Pero bueno, mientras los ejecutivos de Samsung sigan cobrando sus bonos millonarios y los políticos sigan recibiendo donaciones para sus campañas, todo va a seguir igual. Al pueblo pan y circo, y al mundo chips y mentiras. ¿Ustedes creen que de verdad hay una guerra comercial? Yo lo que veo es un negocio redondo donde todos ganan menos el consumidor de a pie que termina pagando las consecuencias de estas decisiones tibias. Es hora de que abramos los ojos y veamos que nos están dando atole con el dedo con sus discursos de ‘seguridad tecnológica’. La única seguridad que les importa es la de sus cuentas bancarias. Y si no me creen, nada más esperen a ver cómo en el 2026 nos vuelven a salir con que necesitan ‘más tiempo para la transición’. ¡Ya nos la sabemos de memoria!

Samsung y SK Hynix se burlan de sanciones gringas

Foto de Firmbee on Pixabay.

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