EEUU Y Tanker Ruso: Show Mediático Cómico

EEUU Y Tanker Ruso: Show Mediático Cómico

EEUU Y Tanker Ruso: Show Mediático Cómico

El Show del Petróleo: De Washington a la Laguna de Términos

¡Órale! A ver si entendemos esta telenovela gringa que nos venden como noticia seria. Persiguen un buque tanque ruso, ligado a Venezuela, como si fuera el tesoro perdido de Moctezuma. Y mientras estos señores del Norte se andan rayando las muelas con maniobras navales en el Atlántico, uno se pregunta: ¿A quién le importa realmente esto en México? Nos venden la idea de que están defendiendo la libertad de navegación, cuando en realidad están haciendo show para la cámara, intentando justificar gastos militares mientras el precio de la gasolina sigue subiendo aquí, pa’l susto. ¿Acaso pensaron que no nos íbamos a dar cuenta del truco barato?

La Farsa del Aguerrido Marino Americano

La noticia es que Estados Unidos, con toda su Armada, se tardó semanas persiguiendo un petrolero que, seamos francos, seguro ya estaba más lleno de óxido que de crudo de valor. ¡Qué lentitud! ¿Y luego mandan un buque de escolta ruso? ¡Qué elegancia! Es como si tu vecino te quisiera quitar el borrador y tú mandas a tu primo el grandote a hacerle sombra mientras él mete la mano. Es puro teatro del absurdo, puro cine B de bajo presupuesto. ¿De verdad creen que con esto van a intimidar a alguien que ya está acostumbrado a las sanciones? Lo más probable es que los tripulantes del tanque estuvieran apostando a ver quién llegaba primero: ¿los gringos o el barco de rescate ruso? ¿Acaso esperaban que el capitán se rindiera por pena ajena ante el ridículo de la persecución? ¡Qué oso!

El detalle de Venezuela es el aderezo perfecto, el sazón que siempre usan para justificar el chisme internacional. Si no tiene un vínculo con Caracas, Teherán o algún otro país con el que no se llevan bien, ¿cómo justifican el despliegue de recursos? Es la receta de cocina perfecta para la intervención: un poquito de petróleo, mucho resentimiento político, y a fuego lento para que el escándalo se cueza bien. Y nosotros, aquí en el Sur, viendo cómo se pelean por el mandado mientras el mercado energético se pone nervioso. ¿Acaso no tenemos ya suficientes broncas con PEMEX y las refinerías para andar preocupándonos por buques rusos en el Atlántico? ¡Nosotros estamos en modo supervivencia energética, no en modo guerra fría boutique!

El Complot del Gasolinazo Silencioso

Lo más chistoso, y a la vez lo más jodido, es que esta payasada nos sale cara a todos los que usamos combustible. La interrupción logística, el nerviosismo en las aseguradoras, el combustible gastado por esos barcos patrullando como perros tras una ardilla… todo eso se traduce en que el barril, aunque sea por un centavo, sube para nosotros. Es el colmo de la economía: pagar para que te distraigan del problema real. En México, donde el precio del diésel y la Magna nos pega directo al bolsillo y al transporte de mercancías, este tipo de juegos geopolíticos no son un chiste de sarcasmo, son un golpe directo al changarro. ¿A quién le están demostrando fuerza, a los rusos o a los automovilistas mexicanos?

Uno esperaría que una potencia mundial, si va a mover sus canicas navales, lo haga por algo trascendental, no por un barco que probablemente ya estaba planeando atracar en algún puerto amigo. Pero no, tienen que hacer ruido. Tienen que demostrar que tienen el dedo gordo en el gatillo, aunque ese gatillo esté dirigido a una botella de agua vacía. Es la cultura del espectáculo llevada al mar abierto. ¿No hay nada más importante que hacer allá afuera que perseguir un barco lento? Parece que la narrativa de ‘defender el orden mundial’ es el mejor comodín para ocultar cualquier otra cosa que esté saliendo mal en casa. Es como cuando te preguntan por qué no has pagado la renta y tú les contestas que viste un OVNI volando sobre el Ajusco. ¡Pura evasiva!

Mirando Hacia el Futuro: Más Cuerdas Flojas

Si esta moda de detener barcos se vuelve pan comido para resolver disputas, vamos a tener un desmadre en el comercio marítimo que ni te cuento. Hoy es un petrolero, mañana es un barco portacontenedores con tecnología sensible, pasado mañana es el que trae los aguacates frescos para tu guacamole, y lo detienen porque al embajador no le gustó el clima. ¿Quién va a querer navegar bajo bandera neutral si saben que pueden ser el blanco de la próxima ‘operación especial’ gringa por tener una mala conexión de negocios en el lugar equivocado? La inestabilidad generada es un veneno lento para el comercio, y eso a México le pega doble. ¡Necesitamos que el Golfo y el Pacífico estén tranquilos, no llenos de dramas de la Casa Blanca!

Esta pantomima del tanque es solo la cortina de humo. Cuando se bajen las luces, veremos que lo único que ganaron fue un poquito de tiempo de aire en los noticieros y nos dejaron a nosotros con la cuenta de la gasolina inflada. ¡Qué barbaridad! Es hora de dejar de ver el circo de los gringos y empezar a exigir resultados reales para nuestra economía, no persecuciones acuáticas. ¡A darle, que no hay tiempo que perder viendo cómo se pelean por el petróleo ajeno!

EEUU Y Tanker Ruso: Show Mediático Cómico

Foto de ErikaWittlieb on Pixabay.

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