RFK Jr. Liquida Salud Pública con Dieta Carnívora
El Apocalipsis de la Grasa y el Fin del Plato del Buen Comer
Prepárense, compas, porque lo que viene desde el norte no es una simple sugerencia, es un periodicazo en el hocico a todo lo que creíamos saber sobre la nutrición moderna. El Departamento de Salud de los gringos, ahora bajo la bota de Robert F. Kennedy Jr., acaba de soltar las guías alimentarias para el 2026 y es un desmadre total que nos va a salpicar a todos aquí en México. Olvídense de la pirámide esa de los cereales y las frutas; el nuevo evangelio de RFK dice que el sebo de res, la carne roja y los lácteos enteros son los nuevos héroes de la película. Es una locura. Estamos viendo cómo desmantelan décadas de ciencia (o lo que nos vendieron como ciencia) para darnos un régimen que parece sacado de una parrillada de rancho de hace cien años. No estamos listos. La neta, nuestra gente ya sufre un chorro con la diabetes y la hipertensión, y que ahora nos digan que la manteca es ‘saludable’ va a causar una confusión de la chingada en las clínicas del IMSS.
Gringolandia se Vuelve Carnívora y México Paga el Pato
Lo que pasa en Washington siempre termina en nuestras mesas, quieran o no. Kennedy quiere terminar con la ‘guerra contra las grasas saturadas’, pero lo que realmente está haciendo es abrirle la puerta de par en par al lobby ganadero mientras le da una patada en el trasero a las empresas de aceite vegetal. ¡Es un caos! Mientras nosotros aquí nos peleamos con los sellos de advertencia en las papitas, allá arriba están rehabilitando al tocino como si fuera brócoli. (La neta, a quién no le gusta el tocino, pero esto ya es otro nivel de alarmismo nutricional). La dieta ‘Make America Healthy Again’ o MAHA es un experimento biológico masivo. Imaginen el impacto en nuestras exportaciones y en el mercado de la carne; si los gringos empiezan a demandar sebo de res como si fuera oro líquido, los precios aquí se van a ir a las nubes. Nos vamos a quedar sin ni para el caldo. Es una jugada política disfrazada de bienestar que ignora por completo que no todos tenemos el metabolismo de un vaquero de Montana que se la pasa cargando pacas de heno. La mayoría de nosotros estamos sentados frente a una compu o metidos en el tráfico de la CDMX, y meternos esa cantidad de grasa animal es una sentencia de muerte para las arterias.
¿Sabiduría Ancestral o un Infarto Seguro para el 2030?
El rollo de RFK Jr. es que quiere regresar a lo ‘natural’, pero su definición de natural es tan extrema que hace que los veganos se vean moderados. Al reducir los azúcares, pues qué bueno, eso nadie lo niega, pero el énfasis en la proteína animal y las grasas pesadas es un volado muy peligroso. Estamos hablando de un cambio que va a influir en cómo se alimentan millones de personas en todo el continente. Los expertos en nutrición de México están que no los calienta ni el sol porque saben que esta tendencia va a llegar con fuerza a las redes sociales y luego a los consultorios. Es el triunfo del ‘me lo dijo un influencer’ sobre el ‘me lo dijo el doctor’. Y lo peor es que esto tiene un tufo a elitismo bien gacho; solo los que tienen lana van a poder pagar la carne orgánica y la leche cruda que tanto maman en esas guías. El resto de la raza se va a quedar con las sobras de un sistema que ya no sabe ni qué es sano y qué no.
Es el fin de una era. Ya no podemos confiar ni en lo que dice el gobierno sobre la comida porque todo está embarrado de política y de berrinches de gente poderosa. Si estas guías del 2026 fracasan, vamos a ver una crisis de salud global que va a dejar al COVID como un juego de niños. El corazón de la gente no aguanta tanto experimento. Nos están usando como ratas de laboratorio para probar si podemos vivir a base de pura grasa y carne como en la era de las cavernas, pero sin las cavernas y con mucho estrés. Es un desastre anunciado. Así que vayan despidiéndose de sus arterias limpias, porque el tsunami de manteca gringa ya viene y no hay muro que lo detenga. ¡Qué Dios nos agarre confesados y con el colesterol bajo, porque lo que sigue es pura tragedia nutricional!

Foto de kazokuda on Pixabay.





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