Cierre Costco: El Azote Estratégico al Consumidor
El Gran Paro de Costco: Más que un Simple Descanso de Año Nuevo
La Cortina de Humo Corporativa
Y nos salen con el cuento de que es por el bien de los empleados. ¡Aguas! Eso es lo que quieren que creamos, ¿verdad? Pero aquí entre nos, la verdad siempre está bajo la alfombra, justo donde guardan los pallets de papel higiénico de doce capas. Porque Costco, esa mole gigantesca que vende desde llantas hasta joyería barata, no cierra 623 bodegas porque aman a su personal más de lo que aman el billete.
Porque si realmente quisieran descansar a la banda, lo harían en fechas muertas, no cuando el mundo entero está tratando de cerrar el año con una despensa llena. Este cierre de 24 horas es un movimiento de ajedrez, y nosotros, los consumidores, somos los peones que terminan pisoteados en el tablero. Es una movida bien calculada para ver qué tan dependientes estamos de su mamut de venta al mayoreo.
El Estrés Innecesario para los Rivales Mexicanos
Y claro, esto resuena cañón aquí en México. Aunque las noticias hablen de sus tiendas en gringolandia, el eco llega hasta el Valle de México y Monterrey. ¿A dónde van a correr los que ya estaban planeando su mega compra de carne para la cena de Año Nuevo? A Sam’s Club, por supuesto, o a Chedraui Selecto si están desesperados. Y eso es precisamente lo que busca la estrategia.
Porque cuando el gigante no está, los otros tienen que absorber esa demanda de golpe. Imagínate la saturación de inventario que se genera de repente en los competidores directos en las últimas horas del 31. Es como echarle gasolina a un fuego pequeño. Los rivales se ven forzados a operar al límite de su capacidad logística, justo cuando ellos mismos están tratando de cerrar sus libros contables del año fiscal.
Y mientras todo ese caos se arma en el piso de ventas de la competencia, ¿qué hace Costco? Se sienta a ver la película. Analizan los datos que se desprenden de esa pausa forzada. Ven qué cadenas se quedan sin el whisky de importación o dónde tronó el stock de los televisores grandes que estaban en oferta flash. Es investigación de mercado a costa de nuestra frustración de fin de año. ¡Qué elegancia la de Francia!
La Psicología del Cliente Fiel (o Recluido)
Pero el verdadero premio es la doma psicológica. Costco nos ha enseñado que la eficiencia reside en la abundancia prevenida. Si te quedas sin el papel de baño jumbo porque te confiaste en que el 31 estarían abiertos, el castigo es doble: el coraje del momento y la lección grabada a fuego para el siguiente ciclo.
La próxima vez, vas a comprar dos paquetes en lugar de uno, solo por si las moscas. Esta táctica asegura que la mentalidad de “comprar de más por si acaso” se mantenga fuerte. Es una lección de supervivencia minorista: el que no ahorra, paga caro cuando el líder del mercado levanta el telón un día.
Y no olvidemos el mensaje interno. ¿Qué le dice esto a los gerentes regionales? Que pueden mandar en el mercado. Que su capacidad para coordinar una pausa nacional no tiene precedentes. Esto refuerza la cultura interna de invencibilidad. No se trata de un día libre; se trata de un despliegue de poderío logístico que pocos entienden, pero todos sienten.
La Implicación para el Mercado Mexicano
Aquí en México, donde el manejo de inventario y la logística de última milla son un verdadero dolor de cabeza (por el tráfico, por las aduanas, por lo que tú quieras), este tipo de movimientos de EE. UU. siempre dictan la pauta. Si Costco puede imponer su horario al mercado estadounidense, ¿qué tan seguros estamos de que no habrá movimientos similares o reacciones en cadena en las tiendas locales?
Porque el consumidor mexicano es más sensible al precio y a la disponibilidad inmediata. Si te dicen que no hay frijoles en lata en la bodega grande justo antes de la cena, el pánico se dispara más rápido que en Estados Unidos. Están probando la resiliencia de nuestra canasta básica ante un shock externo.
Y, sinceramente, ¿cuánto dinero se ahorra la corporación al apagar todos los aires acondicionados, las luces de los pasillos y las cajas registradoras de 623 tiendas gigantes por 24 horas? ¡Millones! Ese ahorro se capitaliza y se usa para la siguiente jugada maestra, mientras nos regalan titulares sobre lo mucho que se preocupan por no vender alcohol a los menores en días festivos o por darle descanso a los cajeros.
Mirando Hacia el Futuro Cercano
Esta no es una anomalía estacional, banda. Esto es un ensayo para futuros movimientos más agresivos. Si esto pasa ahora, en un momento relativamente tranquilo después de la locura navideña, ¿qué esperarnos cuando haya una verdadera crisis de suministro? ¿Nos van a mandar a correr a la tiendita de la esquina a pagar el doble por lo mismo?
Porque la conveniencia tiene un precio, y ese precio se paga en obediencia a las reglas del que manda. Y ahora mismo, en el mundo del mayoreo, el que manda es el club de la membresía dorada. Así que la próxima vez que veas ese letrero de “CERRADO” justo cuando más lo necesitas, recuerda que no es un descuido del sistema. Es el sistema recordándote quién tiene el sartén por el mango. Y créeme, el sartén es enorme y lleno de productos congelados que no se van a descongelar solos.
Es hora de dejar de ver estas acciones como simples notas de calendario y empezar a verlas como lo que son: movimientos calculados en el tablero global de quién controla nuestro bolsillo. ¡A planearle mejor, o te quedas sin los churros de chocolate!






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