Desastre en California por Negligencia Gubernamental y Lodo Mortal

Desastre en California por Negligencia Gubernamental y Lodo Mortal

Desastre en California por Negligencia Gubernamental y Lodo Mortal

El Sueño Americano Enterrado Bajo el Lodo de la Incompetencia

Mientras los políticos de Sacramento se andan paseando con sus trajes caros en los pasillos de mármol, la gente de a pie en Wrightwood está sacando su vida de entre el lodo con las puras manos. Es una burla. Una burla pesada y carísima pagada con los impuestos de la raza que se rompe el lomo trabajando, mientras el estado de California se cae a pedazos cada que cae un pinche aguacero. Se supone que con los miles de millones que nos quitan de la raya cada año, estos vatos deberían saber cómo evitar que un cerro se trague una casa, pero no. Lo único que saben hacer es declarar ‘Estado de Emergencia’ como si eso fuera a detener la tierra que viene bajando. El ‘Estado de Emergencia’ es nada más una frase dominguera que usan para decir: ‘la regamos, pero ahora vamos a gastarnos su lana sin que nadie nos diga nada’. El agua sigue cayendo y las excusas de los de arriba pesan más que las toneladas de escombro que tienen a la gente atrapada en sus propias salas.

Ya van cuatro muertos, y la neta, pueden estar seguros de que los burócratas ya están viendo a quién echarle la culpa con tal de no aceptar que no le han dado mantenimiento a los drenajes en décadas. Ahora les dio por usar términos fresas como ‘río atmosférico’ para que suene como algo bíblico e imparable, pero no nos hagamos tontos: es lluvia, y California siempre ha tenido estas tormentas. El problema no es el cielo, es el suelo y los ineptos que lo administran. Ves las fotos de los carros enterrados hasta las ventanas y te dan ganas de mentarles la madre porque, ¿dónde quedó toda esa ‘infraestructura de primer mundo’ que tanto presumen? Seguro se la gastaron en estudios pendejos para un tren bala que nunca va a jalar, en lugar de arreglar los cerros para que no se le caigan encima a la gente en Wrightwood. Así pasa cuando al gobierno le importa más la imagen que la seguridad de los ciudadanos.

La Tragedia de Wrightwood es un Crimen de Estado

No nos quieran ver la cara de mensos: los deslaves en California son más predecibles que un borracho en una boda. Todos saben que después de los incendios del verano, los cerros quedan pelones y a la primera lluvia se van a venir abajo. No es mala suerte, es negligencia pura. Pero cada año se hacen los sorprendidos. La realidad es que a los de Sacramento les vale un comino lo que pase en las comunidades de las montañas porque ahí no hay tantos votos como en Los Ángeles o San Francisco. Si el lodo se le metiera a la cochera de un millonario de la tecnología en Silicon Valley, tendrían a todo el ejército ahí en cinco minutos. Pero como es Wrightwood, le mandan un mensajito al celular a la gente diciéndoles que ‘se queden en su casa’ mientras la montaña se prepara para tragárselos vivos. Es una falta de respeto y una traición a los que pagan sus sueldos.

Estoy hasta la coronilla de oír que la lluvia es ‘sin precedentes’. ¡Por favor! Ha llovido antes y va a volver a llover. Lo que de veras no tiene precedentes es el cinismo de los que mandan, que piensan que con poner un tuit ya cumplieron. Quieren que creas que esto es la ‘nueva normalidad’ para que no preguntes por qué los canales de desagüe están tapados de basura y ramas. Quieren que le tengas miedo al cielo para que no les pidas cuentas de qué hicieron con el presupuesto. Los flujos de escombros en el sur de California son la prueba física de que el gobierno gasta en puras tonterías. Cada tonelada de lodo que se mete a una casa es una prueba de que las prioridades están al revés. Pagamos impuestos de primer mundo y recibimos protección de cuarta. Si no te da coraje esto, es porque probablemente trabajas para el estado.

Burocracia que Mata en Lugar de Salvar

Es una crueldad ver a las familias perderlo todo mientras la declaración de emergencia solo sirve para que los políticos se tomen la foto con las botas limpias. ¿Ese papelito detiene el agua? No. ¿Le devuelve la vida a los cuatro que fallecieron? Ni de chiste. Lo que hace es soltar lana que acaba en las manos de los mismos contratistas que no arreglaron nada la vez pasada. Es un círculo vicioso de fracaso. Los deslaves son rápidos y mortales, pero el gobierno se mueve más lento que una tortuga con reuma por culpa de su propia burocracia. Se pasan años haciendo reportes de impacto ambiental para poner un pinche tubo mientras los cerros se están desmoronando en tiempo real. A la naturaleza le valen madre sus juntas de comité. El lodo no va a esperar a que terminen su proceso de permisos de tres años.

No se necesita ser brujo para saber qué sigue. Va a dejar de llover, el lodo se va a secar y los políticos van a regresar a hablar de cosas que no le importan a nadie mientras la gente sigue pagando hipotecas por casas que están en zona de peligro. El año que viene, va a pasar lo mismo. Se van a volver a asombrar. Van a decir que fue una tormenta ‘histórica’ otra vez. Y van a pedir más lana. Es un negocio redondo. Los californianos merecen algo mejor que un gobierno que nada más aparece con una sirena y una bolsa para cadáveres cuando ya todo valió m… Necesitamos exigir que la infraestructura sea algo real, no nada más promesas de campaña. Pero no se hagan ilusiones, porque mientras sigamos aceptando sus excusas baratas de ‘cambio climático’ para tapar su flojera, el lodo va a seguir bajando.

Mira a Wrightwood. Mira las casas enterradas. Eso no es nada más tierra; es el peso de un gobierno estatal que se olvidó de que su chamba principal es cuidar a la gente. Cambiaron la seguridad por la ideología y ahora las facturas están llegando cubiertas de mugre. Ya es hora de dejar de tratar estas tormentas como eventos raros y empezar a tratarlas como lo que son: el resultado predecible de un gobierno que no sirve para nada. Si no pueden con un invierno lluvioso, no deberían estar a cargo de nada. La tragedia en Wrightwood es un grito de auxilio que en Sacramento van a ignorar, como siempre, hasta que la próxima ‘emergencia’ les dé otra oportunidad de gastarse nuestro dinero en puras mentiras.

Desastre en California por Negligencia Gubernamental y Lodo Mortal

Publicar comentario