GOP Traiciona a su Base: Subsidios de Obamacare Siguen Vivos
El Teatro de lo Absurdo en el Capitolio: Atole con el Dedo
La política en Washington es un circo de tres pistas donde los payasos somos nosotros y los dueños del show siempre se llevan la tajada más grande, no nos hagamos patos. Lo que estamos viendo con la aprobación en la Cámara de Representantes de un proyecto para restaurar los subsidios del Obamacare es el ejemplo perfecto de cómo nos dan atole con el dedo mientras se pelean por migajas. Diecisiete republicanos, esos que juraron y perjuraron que iban a desmantelar el sistema, acaban de doblar las manos porque les dio frío el cierre de gobierno. Es una vergüenza. Estos personajes prefirieron quedar bien con las encuestas que mantener una postura firme sobre el gasto público. Para el analista frío, esto no es democracia, es una simple transacción de poder donde la salud de la gente es la moneda de cambio. La realidad es que estos subsidios son un salvavidas de plomo para una economía que ya no aguanta más deuda, pero claro, a nadie en la ‘polaca’ le importa el largo plazo cuando hay elecciones a la vuelta de la esquina.
Los 17 ‘Rebeldes’ y la Debilidad de la Oposición
Esos 17 legisladores del GOP que votaron con los demócratas son el eslabón más débil de una cadena que ya estaba bastante oxidada. No votaron por humanidad, votaron por miedo. Miedo a que los medios los culpen si los parques nacionales cierran o si los trámites de migración se detienen. Es increíble ver cómo el ala supuestamente conservadora se desmorona ante la primera amenaza de mala prensa. Al votar por extender estos subsidios por tres años más, lo que hicieron fue entregarle el control de la narrativa al gobierno de Biden. Ya no tienen cara para decir que están en contra del gasto desmedido. Es una derrota táctica total. En México sabemos bien lo que pasa cuando los políticos dicen una cosa y hacen otra para salvar su pellejo; aquí lo vemos en versión gringa, pero con más presupuesto. Se trata de supervivencia pura y dura. El ‘doomed bill’ o proyecto condenado es solo una cortina de humo para que parezca que están haciendo algo, cuando en realidad ya se rindieron.
El Cierre de Gobierno: El Espantapájaros Favorito de Washington
Cada que hay una crisis de presupuesto, sacan el espantapájaros del ‘shutdown’ para asustar a la gente y obligar a los legisladores a firmar cheques en blanco. Es una táctica vieja pero efectiva. Mientras todo el mundo se concentra en si el gobierno va a dejar de funcionar, por debajo de la mesa se están moviendo miles de millones de dólares hacia las aseguradoras. Es un negocio redondo. El gobierno obliga a la gente a comprar seguros carísimos, y luego, con la otra mano, les da un subsidio que sale de los mismos impuestos que la gente paga. Es un círculo vicioso que solo beneficia a los grandes capitales de la salud. Estos 17 republicanos se convirtieron en cómplices de este sistema por puro cálculo electoral. No quieren que les reclamen en sus distritos que el seguro subió de precio, aunque ese precio sea artificial. Es pan y circo, pero el pan ya está rancio y el circo ya no da risa.
Impacto en la Comunidad y la Mirada desde México
Para nosotros en México, esto tiene una relevancia directa que muchos ignoran. La estabilidad del sistema de salud en Estados Unidos afecta directamente a millones de nuestros paisanos allá y, por ende, a las remesas que llegan aquí. Si el sistema colapsa o si los costos se vuelven impagables, el impacto se siente en Michoacán, en Guerrero y en Zacatecas. Pero lo que estamos viendo es que los políticos estadounidenses están más interesados en sus juegos de poder que en crear un sistema que realmente funcione. Ver a la oposición gringa desmoronarse así es una señal de que el sistema está roto por dentro. No hay una visión de estado, solo hay una visión de ‘cómo gano la próxima elección’. Es la misma historia de siempre, pero con un guion más caro. Los subsidios son una solución temporal a un problema permanente, y el hecho de que hayan elegido una extensión de tres años nos dice que solo quieren pasarle la bolita al que sigue. Es una irresponsabilidad total que nos debería poner a pensar sobre la dependencia que tenemos de las decisiones que se toman en esas oficinas llenas de humo en DC.
El Futuro: Una Crisis Administrada
Lo que viene no es una solución, es una crisis administrada. Van a seguir estirando la liga hasta que se rompa. Los subsidios del ACA se han convertido en una droga de la que el sistema político no puede prescindir. Cualquier intento de cortarlos será visto como un suicidio político, y estos 17 republicanos ya demostraron que no tienen el estómago para eso. El cierre de gobierno se evitará o se retrasará, pero la deuda seguirá creciendo y la eficiencia del sistema seguirá cayendo. Estamos presenciando la institucionalización de la mediocridad. Para el estratega frío, la lección es clara: no confíes en las promesas de campaña cuando el presupuesto está en juego. Al final del día, todos bailan al son que les toque el dinero de los grupos de presión. El sistema de salud de EE. UU. seguirá siendo un rehén político, y nosotros seguiremos viendo cómo se gastan el futuro de las próximas generaciones en parches legislativos que no curan nada. Es una tragedia disfrazada de triunfo legislativo, y lo peor es que todavía hay gente que se lo cree. La política es un juego de sombras, y hoy las sombras ganaron una batalla importante.
La Geopolítica del Desmadre Legislativo
A nivel internacional, esto es una señal de debilidad absoluta. Mientras las potencias emergentes están consolidando su poder y planeando a décadas, en Washington no pueden ni planear a seis meses sin que se les caiga el sistema. Esta falta de cohesión interna es lo que eventualmente acaba con los imperios. Si no pueden ponerse de acuerdo en algo tan básico como el financiamiento de la salud sin recurrir al chantaje del cierre de gobierno, ¿cómo esperan lidiar con las amenazas globales? Los 17 republicanos que saltaron del barco son solo el síntoma de una enfermedad mucho más profunda: la falta de convicciones reales. En México estamos acostumbrados al ‘chapulinismo’ y a la política de conveniencia, pero ver que en el corazón del poder mundial están igual o peor, nos debería dar una perspectiva muy diferente de lo que significa el ‘sueño americano’ hoy en día. Es un sueño financiado con deuda y mantenido por políticos que tienen miedo de su propia sombra. Al final, los subsidios seguirán, la deuda aumentará y nosotros seguiremos aquí, analizando cómo se desmorona el gigante desde adentro, un voto a la vez. No hay héroes en esta película, solo actores mediocres en un escenario que se está cayendo a pedazos mientras ellos discuten por el color de las cortinas.



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