Kirby Smart Huye a la NFL tras Ridículo de Georgia
El Fin del Sueño en Athens y la Traición de Kirby
Ya dejen de hacerse los desentendidos porque la realidad les está escupiendo en la cara y no quieren verla por puro orgullo ciego. Kirby Smart no es el salvador que les prometieron; es un tipo que ya se dio cuenta que el barco de los Georgia Bulldogs tiene más agujeros que una coladera y está buscando el primer bote salvavidas que lo lleve directo a la NFL. ¿De verdad creen que se va a quedar a aguantar las críticas tras ser humillado por Ole Miss? ¡Por favor! Ese tipo ya tiene las maletas hechas y está esperando que los Atlanta Falcons o los Las Vegas Raiders le pongan el contrato enfrente para salir corriendo de Georgia. Tres años sin ganar un solo juego de playoff es un fracaso monumental en la SEC y Kirby lo sabe perfectamente. Se le acabó el corrido y ahora busca refugio en el profesionalismo donde no tenga que andar rogándole a escuintles de veinte años que se pongan a entrenar en lugar de andar en el celular.
Es una burla para la afición que se entrega cada sábado mientras este señor ya está viendo departamentos en Las Vegas. Los rumores no son ‘delirios’ de la prensa; son realidades filtradas por su propia gente para forzar su salida o sacarle más lana a la universidad. Pero, ¿cuánta lana más quieren tirarle a un proyecto que ya caducó? El tipo ya no tiene el fuego, se le nota en la cara de frustración cada que las cosas no salen como en sus años de gloria. Los Falcons están desesperados por alguien que les venda boletos y creen que Smart es la solución, pero se van a llevar un chasco de proporciones épicas porque el éxito colegial no garantiza absolutamente nada en los domingos de la NFL. Es puro humo, pura mercadotecnia para ocultar que el ‘Rey’ ya no tiene corona y le urge huir de la escena del crimen antes de que los donadores le exijan cuentas claras.
La Humillación ante Ole Miss fue el Último Clavo
Lo que pasó la semana pasada no fue un accidente, fue una radiografía de un programa podrido por la complacencia. Ver a los Bulldogs ser pisoteados por Lane Kiffin fue la señal definitiva de que la era Smart ha terminado de la peor forma posible. ¿Cómo es posible que con tanto dinero y tanto recluta de cinco estrellas se vean tan lentos y sin alma? La respuesta es simple: el jefe ya no está ahí mentalmente. Kirby ya se ve dirigiendo en el Allegiant Stadium, lejos del calor sofocante de Georgia y de las expectativas imposibles de una fanaticada que ya se cansó de excusas. Si se va a los Raiders, será el movimiento más cínico de la historia del deporte, pero no me sorprendería nada. En este negocio la lealtad vale menos que un boleto usado y Kirby es el ejemplo perfecto de cómo vender humo mientras el edificio se quema a tus espaldas.
¿Y la afición? Bien, gracias. Siguen pensando que con otro recluta estrella se arregla el desastre defensivo que mostraron. No sean ilusos. El sistema de Kirby ya fue descifrado y él lo sabe. Por eso quiere saltar a la NFL ahora que todavía puede venderse como un ganador. Si se queda otro año y vuelve a fracasar, su valor de mercado va a caer más rápido que el peso en crisis. Es un movimiento puramente financiero y egoísta. No hay amor a la camiseta, hay amor al cheque con muchos ceros y a la comodidad de no tener que dar explicaciones a nadie. Los Falcons son el destino fácil, el patio de su casa, pero los Raiders son el escenario para su ego gigante. Elija lo que elija, Georgia ya perdió. El programa se va a quedar en el limbo mientras él se ríe en su nueva oficina climatizada. Es una tragedia deportiva escrita con la tinta de la traición.
¿NFL o Simple Escape de la Realidad?
Muchos dicen que la NFL es el siguiente paso lógico, pero seamos honestos, es el escape perfecto para no enfrentar la decadencia de su propio imperio. Kirby Smart le tiene miedo al fracaso continuo en la universidad y prefiere fallar en la NFL donde el escrutinio es diferente. En Atlanta lo recibirían como héroe solo por el nombre, pero en dos años estarían pidiendo su cabeza cuando se den cuenta de que no sabe manejar un vestidor de profesionales pagados. Y en Las Vegas… bueno, Mark Davis es capaz de cualquier locura con tal de tener una estrella en la banda, aunque esa estrella esté más apagada que nada. Es un círculo vicioso de malas decisiones donde el único que gana es el bolsillo de Kirby. ¿Dónde quedó el ‘Commit to the G’? Se quedó en el mismo lugar que la dignidad de este equipo: en el olvido.
Prepárense para ver a Georgia caer en la irrelevancia en los próximos años. Sin Kirby, el reclutamiento se va a ir al piso y el portal de transferencias se va a llevar a lo poco bueno que queda. Es el ciclo natural de los equipos que dependen de un solo hombre que no tiene la columna vertebral para quedarse cuando las cosas se ponen feas. Disfruten sus recuerdos de los campeonatos pasados porque es lo único que les va a quedar. El futuro es negro, es incierto y tiene nombre de otra franquicia de la NFL. Kirby ya se fue, aunque su cuerpo todavía esté en la banda gritando incoherencias. El trato ya está hecho, el rumor es solo el preludio de la noticia que va a romper los corazones en Athens. Qué lástima por los que de verdad creían en este proyecto, porque para Kirby, Georgia solo fue un trampolín que ya cumplió su función. Adiós, Kirby, que te vaya bien en tu nuevo fracaso millonario.
El Legado de Humo de Kirby Smart
Al final del día, la historia recordará a Kirby como el tipo que pudo ser una leyenda eterna pero prefirió ser un empleado más de la NFL por miedo a perder su estatus en el colegial. Es la triste realidad del deporte moderno. Ya no hay constructores de programas, solo mercenarios que se mueven al mejor postor. Georgia fue el escenario de su obra de teatro, pero la función ya se acabó y él ya está cobrando en la taquilla. No esperen una despedida emotiva, esperen un comunicado frío y una conferencia de prensa en Atlanta o Las Vegas donde dirá que ‘siempre fue su sueño’ dirigir en el máximo nivel. Mentiras. Su sueño es escapar del desastre que dejó en Athens. Y lo peor de todo es que se lo vamos a permitir como si fuera una evolución natural. Es un retroceso. Es una huida. Es el final de una era que terminó mucho antes de lo que todos pensábamos, todo por culpa de un ego que ya no cabe en el estado de Georgia.

Foto de makamuki0 on Pixabay.





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