La Burbuja Turística de Dominicana a Punto de Explotar

La Burbuja Turística de Dominicana a Punto de Explotar

La Burbuja Turística de Dominicana a Punto de Explotar

El Canto de Sirena: Por Qué los Récords de Diciembre en la República Dominicana Son una Distracción Fatal

A ver, seamos directos y dejemos de lado el optimismo ciego. Cuando escuchamos que la República Dominicana (RD) está celebrando un diciembre récord, batiendo marcas históricas de visitantes, la respuesta inmediata es un aplauso. La gente piensa: «¡Qué bien les va!», «¡La industria turística está a tope!». Pero si rascamos la superficie de esos encabezados triunfalistas, lo que encontramos no es una historia de éxito, sino la crónica de un desastre estratégico anunciado. La RD no está cosechando los frutos de una planificación inteligente; está celebrando una borrachera de corto plazo que enmascara una vulnerabilidad estructural. Y el dato clave que nos dice esto es el declive proyectado de visitantes canadienses para 2025. Los récords de 2024 son la euforia; el 2025 es la cruda.

La contradicción es evidente, ¿no? ¿Cómo es posible que un destino turístico esté por romper récords de afluencia mientras simultáneamente enfrenta una caída significativa de uno de sus mercados clave? La respuesta, desde una perspectiva de estrategia fría, es simple: falta de diversificación y una dependencia excesiva. La RD puso todos sus huevos en la canasta del turismo de paquete todo incluido, y esa canasta está mostrando signos de debilidad ante los cambios económicos globales. Los números actuales, por muy altos que sean, son un indicador rezagado; son el resultado de la inercia post-pandemia, del “viaje de venganza” que ya se está agotando. La caída de canadienses para 2025 es el indicador principal, el que nos dice que el modelo está fallando. Y cuando el barco empieza a hundirse, los primeros en saltar son los que tienen más opciones.

El Problema Canadiense: No es Solo Cantidad, es Calidad

El dato de que los visitantes canadienses están disminuyendo de manera significativa no solo afecta a la RD, sino también a otros competidores directos en el Caribe como Jamaica y Barbados. Esto nos dice que el problema no es un error de marketing específico de la RD, sino un problema sistémico que afecta a todo el modelo de turismo masivo en el Caribe. Pero para la RD, la pérdida del mercado canadiense es particularmente grave. Los canadienses no son solo turistas; son la base de la estabilidad. Son los “snowbirds” que viajan cada invierno, que se quedan por periodos más largos que los estadounidenses y que son fieles a ciertos resorts. Perderlos significa perder la base de un negocio que necesita repetición y lealtad para sobrevivir.

¿Por qué se van los canadienses? Pues porque el dinero no estira. La inflación en Canadá ha sido persistente, y los tipos de interés están por las nubes. Esto significa que el dinero disponible para gastos discrecionales, como unas vacaciones en el Caribe, se reduce. Cuando se aprieta el cinturón, la gente no deja de vacacionar; cambian de destino. En lugar de ir a la RD, tal vez prefieren un destino más barato, o deciden quedarse en casa. El problema de la RD es que ha estado compitiendo en una guerra de precios con otros destinos (como México) que tienen ventajas logísticas o de infraestructura. Si el precio es lo único que importa, el cliente se va con la oferta más barata, y el Caribe está perdiendo esa batalla contra destinos que ofrecen más valor percibido.

México vs. República Dominicana: Una Pelea Desequilibrada

Para un público mexicano, la situación de la RD debería ser una lección de estrategia y competencia. México, con destinos como Cancún, la Riviera Maya y Los Cabos, compite directamente con la RD por el mercado norteamericano. El hecho de que la RD esté perdiendo terreno con los canadienses, un mercado que México también busca fervientemente, indica una debilidad. La RD se ha centrado en el modelo de todo incluido, que a menudo se percibe como genérico y desconectado de la cultura local. México, si bien tiene muchos todo incluido, también ha desarrollado segmentos de turismo de lujo, de aventura y cultural que no dependen de la simple masividad.

¿Y por qué es esto relevante? Porque si la RD se enfrenta a una crisis de afluencia, lo primero que hará será bajar los precios a niveles ridículos para mantener la ocupación. Esto no solo afecta a la percepción de valor de la RD, sino que arrastra a toda la región a una espiral descendente. México tiene que estar atento a esto. Si la RD se vuelve demasiado barata, puede robar mercado temporalmente, pero a costa de devaluar la marca “Caribe” en general. La estrategia de la RD de depender de la masividad en lugar de la diversificación de productos turísticos está fallando. Es como poner todos tus huevos en un solo canasto y luego descubrir que el canasto tiene un agujero.

La Encrucijada de 2025: Crisis o Transformación

Cuando la afluencia canadiense caiga en 2025, la RD se verá obligada a reaccionar. La primera reacción será una guerra de precios. Para llenar los hoteles, los resorts de Punta Cana bajarán las tarifas, lo que atraerá un mercado de menor gasto y erosionará aún más los márgenes de ganancia. Esto crea una percepción de que la RD es un destino “barato”, lo que dificulta atraer turistas de alto poder adquisitivo en el futuro. Es un círculo vicioso. Un estratega frío vería este momento como el punto de inflexión. La RD tiene que elegir: o sigue en el juego de la masividad y la guerra de precios, arriesgándose a un colapso total del modelo, o pivota hacia nuevos segmentos de mercado.

¿Qué opciones tiene la RD? Podrían intentar atraer más turismo de Sudamérica o de Europa del Este, pero eso requiere invertir en nueva infraestructura y marketing. Podrían enfocarse en el turismo de lujo o el ecoturismo, pero eso significa desmantelar parcialmente el modelo de todo incluido que domina el país. El problema es que el modelo actual, que aísla al turista de la cultura local, está perdiendo atractivo frente a las nuevas generaciones de viajeros que buscan experiencias más auténticas. La caída de visitantes canadienses no es solo un tropiezo; es una advertencia de que el castillo de naipes que construyeron sobre la arena se está desmoronando. Pueden seguir celebrando los récords de diciembre, pero el invierno de 2025 les recordará que la fiesta se acabó.

La Burbuja Turística de Dominicana a Punto de Explotar

Foto de LuidmilaKot on Pixabay.

Publicar comentario