Oklo Rompe el Mercado Nuclear Mientras el Pueblo Paga
El Descarado Giro Nuclear de la Elite Tecnológica
Y es que la neta, nos están viendo la cara con el cuento de que la energía limpia es un favor para el planeta cuando en realidad es un negocio redondo para los de siempre. Porque Oklo no subió un 15% por obra del espíritu santo ni por una repentina conciencia ambiental de los mercados. Subió porque los peces gordos de Silicon Valley se dieron cuenta de que sus juguetitos de Inteligencia Artificial tragan más luz que toda la Ciudad de México en hora pico.
Pero fíjense bien en la jugada. Llevan años diciéndonos que el petróleo es el diablo y que las granjas solares son la solución mágica, pero en cuanto necesitan potencia de verdad, corren de regreso al átomo. Y lo hacen con el dinero de los inversionistas que creen que están salvando el mundo. Es de risa.
Y mientras tanto, acá en México seguimos peleando por si la CFE debe o no tener el control, cuando la verdadera batalla es quién va a ser dueño del sol y del átomo. Porque si dejamos que estos gringos con sus microreactores pongan las reglas, nos van a vender la luz a precio de oro.
La Trampa de los 90 Dólares y la Lana del Pueblo
Porque ver la acción de OKLO rozando los 90 dólares es una mentira para el que no sabe leer entre líneas. ¿Quién creen que está comprando a esos precios? No es don Juan el de la esquina. Son los fondos de inversión que ya tienen asegurados los contratos con el gobierno.
Y es que es la misma historia de siempre. Te venden la ilusión de que puedes ganar una lanita en la bolsa, pero para cuando tú entras, ellos ya están de salida. Porque ellos tienen la información privilegiada. Ellos saben que el gobierno va a poner la energía nuclear otra vez bajo los reflectores porque no les queda de otra.
Pero, ¿qué gana el trabajador? Nada. Porque el recibo de la luz no va a bajar. Al contrario, van a inventar un ‘impuesto de transición’ o cualquier otra jalada para que acabes pagando tú la infraestructura de estos millonarios.
México y el Espejismo de la Soberanía Energética
Pero hablemos de lo que nos toca. En México tenemos un potencial enorme, pero estamos viendo cómo los vecinos del norte se reparten el pastel de la nueva tecnología nuclear. Porque los reactores de Oklo no son las plantas gigantes de antes. Son chiquitos, modulares, fáciles de poner en cualquier lado.
Y eso suena muy padre hasta que te das cuenta de que van a querer venir a instalarlos aquí para alimentar sus fábricas, sin dejarle nada al pueblo. Porque la soberanía energética no es solo tener Pemex o la CFE, es no depender de la tecnología que Sam Altman y sus amigos controlan desde sus mansiones.
Y es que me da un coraje ver cómo nos manipulan. Nos dicen que seamos ‘verdes’ mientras ellos construyen reactores para alimentar sus servidores que deciden qué ves en el celular.
La Historia no Miente y el Futuro nos Va a Cobrar
Porque si revisamos la historia, cada que sale una tecnología ‘revolucionaria’, el pueblo termina siendo el conejillo de indias. Paso con el gas, pasó con las hidroeléctricas que inundaron pueblos enteros. Y ahora viene lo nuclear ‘buena onda’.
Pero no se equivoquen. La energía nuclear es la más eficiente, de eso no hay duda. El problema no es el átomo, es el dueño del átomo. Porque si el dueño es una empresa que solo busca inflar su acción un 15% cada lunes, estamos amolados.
Y luego nos dicen que en 2026 todo será diferente. ¿Diferente para quién? Para los accionistas de Oklo, seguramente. Pero para los que vivimos al día, la diferencia será que ahora hasta el aire que respiramos va a tener un costo de ‘carbono’ mientras ellos queman uranio para que sus robots aprendan a escribir poemas.
El Despertar de la Conciencia Popular
Pero no todo está perdido si abrimos los ojos. Porque la gente ya se está cansando de los mismos cuentos de siempre. Ya sabemos que cuando Wall Street celebra, el pueblo debería estar preocupado.
Y es que tenemos que exigir que si se va a entrar a la era nuclear, sea con beneficios reales. Que bajen las tarifas. Que la tecnología sea abierta. Pero eso no les gusta a los de Oklo. A ellos les gusta el monopolio.
Porque el monopolio es lo que mantiene sus acciones en las nubes. Y mientras tanto, nosotros aquí viendo cómo se llevan la riqueza.
Conclusión: La Lucha por el Enchufe
Y para terminar, les digo una cosa: no se dejen apantallar por los números verdes. La subida de Oklo es un recordatorio de que la guerra por el control del mundo ya no es por territorios, es por el enchufe.
Porque el que controle la energía, controla tu vida. Y estos cuates de Oklo quieren tener el dedo en el interruptor.
Pero aquí estamos nosotros para decirles que no es tan fácil. Que ya nos sabemos sus trucos. Y que no vamos a permitir que nos vendan el sol y el átomo como si fueran de ellos.
Porque la energía es de quien la trabaja.
Y punto.
Pero sigan viendo las noticias, sigan viendo cómo se hacen ricos.
Y luego no se quejen cuando el recibo llegue con más ceros de los que pueden pagar.
Porque avisados estamos.
Y la verdad duele, pero es necesaria.
Pero al final, el pueblo siempre tiene la última palabra.
¿O no?




Publicar comentario