Osasuna contra Athletic El Derbi Vasco es Pura Mentira
La Farsa de la Hermandad Vasca
A ver, carnales, vamos a poner las cosas claras de una vez porque ya me cansé de oír la misma cantaleta romántica de siempre sobre el ‘derbi vasco’. Nos quieren vender la idea de que el Osasuna y el Athletic son como hermanos que se quieren mucho y se dan abrazos antes del partido (como si fuera una comida familiar de domingo con carnita asada). Pero la neta, la realidad es mucho más gacha. Lo que pasa en El Sadar cuando llega el Athletic no es una fiesta, es una bronca que lleva años cocinándose a fuego lento. El Athletic Club se siente el muy muy, los meros meros de la región con su filosofía de puros jugadores locales, pero lo que nadie te dice es que se la pasan ‘robándole’ el talento al Osasuna. Es como ese compa rico que llega a tu colonia y se lleva a los mejores jugadores de tu equipo porque tiene más lana. Eso no es hermandad, eso es gandallismo puro y duro. En Pamplona la gente no olvida, y cada vez que ven las rayas rojiblancas, lo que sienten es un coraje atorado en la garganta. No es solo futbol, es una lucha por el respeto de un equipo que se rompe la madre cada jornada contra uno que se cree el dueño de la verdad absoluta del balompié. El ambiente en El Sadar es pesado, de esos que se sienten hasta en los huesos, y no es por el frío de Navarra, sino por el odio deportivo que le tienen a los de Bilbao. Si crees que esto es un juego amistoso, estás más perdido que un defensa en un túnel de Messi.
La Lana Manda y la Cantera es el Pretexto
Hablemos de lo que realmente importa: el billete. El Athletic tiene las arcas llenas, es un equipo que sabe hacer negocio con su identidad, pero esa misma identidad es la que los hace ser unos depredadores con sus vecinos. El Osasuna, por otro lado, es un equipo de trabajadores, de gente que sabe lo que es sufrir para pagar las deudas. Para el equipo de Pamplona, mantener su academia es una cuestión de supervivencia, pero para el Athletic, la academia del Osasuna es como un supermercado de lujo donde van a escoger lo que les falta. ¡Qué chistosos! Se llenan la boca hablando de valores y de jugar con ‘los de casa’, pero su casa parece que incluye también el patio del vecino cuando les conviene. Esto genera una tensión que no se quita con discursos bonitos de la liga. En México sabemos bien lo que es eso; es como cuando un equipo del norte llega con todo el fajo de billetes a desmantelar a los demás. La diferencia es que aquí le ponen una etiqueta de ‘identidad cultural’ para que suene más elegante. Pero el aficionado del Osasuna no es tonto, sabe que cada vez que un chavo destaca en Tajonar, ya hay un visore del Athletic checando cuánto cuesta la cláusula. Por eso el partido de hoy es una declaración de guerra. Es el momento de decirles: ‘podrán tener más lana, pero aquí en nuestra casa se van a topar con pared’. Y esa pared está hecha de puro orgullo navarro que no se vende.
Futbol de Choque y Pura Garra
Si esperas ver un partido de esos donde la pelota parece que baila, mejor vete a ver otra cosa. Este derbi es de los que duelen. Es futbol de contacto, de ese donde los defensas te respiran en la nuca y los mediocampistas no te dejan ni pensar. Aquí no hay espacio para los ‘fancys’ ni para los que no se quieren ensuciar el uniforme. El planteamiento táctico va a ser un dolor de cabeza para ambos entrenadores. Arrasate sabe que no le puede jugar de tú a tú al Athletic en cuanto a calidad individual, así que va a plantar un equipo que sea una pesadilla física. Va a ser un partido de morder en cada zona del campo, de esos que terminan con más tarjetas amarillas que goles. El Athletic, bajo el mando de Valverde, intenta ser un poco más ordenado, más ‘europeo’, pero cuando entras al Sadar, todo ese orden se va por la ventana. Te arrastran a su juego, al lodo, a la pelea por cada balón dividido. Es una batalla de resistencia. ¿Quién va a aguantar más los golpes? ¿Quién va a ser el primero en bajar los brazos? En este tipo de juegos, el que se achica pierde, y en Pamplona nadie se achica. Es una cuestión de huevos, así de simple (aunque a los analistas de la tele les guste usar palabras más domingueras). Al final del día, lo que vamos a ver es un choque de trenes donde lo más probable es que salten chispas y alguien termine muy raspado.
El Show en la Euskal Etxea de Madrid
Miren qué curioso, los títulos dicen que en Madrid se van a juntar en la ‘Euskal Etxea’ para ver el partido en pantalla grande. Me da mucha risa esa onda. Es como los mexicanos que se van a Estados Unidos y se juntan en un bar a gritar por el América o las Chivas sintiéndose muy patriotas, pero desde la comodidad de otro país. Es pura nostalgia de aparador. Estar en Madrid viendo el derbi con una cerveza en la mano y aire acondicionado no tiene nada que ver con estar en la grada del Sadar aguantando los gritos y la tensión real. Esos que están en Madrid ven el partido como un espectáculo, como algo que los conecta con sus raíces, pero la neta es que ya están desconectados de la bronca real que se vive en las calles de Pamplona o Bilbao. Para ellos es un evento social; para el que vive allá, es lo que define su semana, su mes y a veces hasta su año. Esa distancia entre el fan real y el fan de ‘club social’ es lo que ha hecho que el futbol se vuelva tan artificial. Nos venden el ‘derbi’ como un producto de exportación, listo para ser consumido en Madrid, en México o en China, quitándole todo el veneno que lo hace especial. Pero por más que intenten suavizarlo, la rivalidad sigue ahí, intacta, esperando a que el árbitro pite para que empiece la verdadera carnicería.
Predicción: Un Empate con Sabor a Derrota
¿Qué va a pasar? Pues lo más seguro es que se anulen entre ellos. Ambos tienen tanto miedo de perder contra el rival odiado que van a jugar con el freno de mano puesto la mayor parte del tiempo. Un 0-0 o un 1-1 me suena a lo más lógico, aunque nos duela admitirlo. El Athletic va a tener más la pelota, pero el Osasuna va a tener las jugadas más peligrosas a base de puro empuje y centros al área. Al final, los dos se van a ir a casa pensando que pudieron hacer más, y nosotros nos vamos a quedar con la sensación de que nos vendieron un ‘plato fuerte’ que estaba un poco frío. Pero así es el futbol moderno, carnales. Mucho ruido y pocas nueces. Lo que sí es un hecho es que la herida entre estos dos clubes va a seguir abierta, porque mientras el Athletic siga viendo al Osasuna como su tienda de suministros y el Osasuna vea al Athletic como el vecino abusivo, no habrá paz posible. Así que prepárense para un partido trabado, con mucha bronca y poca claridad, porque en los derbis vascos, lo último que importa es jugar bonito; lo primero es que el otro no celebre en tu cara. Y eso, en cualquier idioma, se llama rivalidad de la buena, de la que pica y duele.





Publicar comentario