Remate De Dame Dash Resulta En Fracaso De Cien Dólares

Remate De Dame Dash Resulta En Fracaso De Cien Dólares

Remate De Dame Dash Resulta En Fracaso De Cien Dólares

Pásenle, acérquense al espectáculo más triste del año, donde la dignidad se vende por menos de lo que te gastas en una peda de viernes en la Roma. Resulta que Damon Dash, el que se sentía el mero mero petatero y socio original de Jay-Z, acaba de ver cómo su productora de cine se fue en una subasta por la poderosísima cantidad de cien dólares. Sí, leíste bien. Cien pesitos… bueno, verdes, pero para un ‘magnate’ eso es básicamente lo que trae de cambio en la bolsa del pantalón. (O lo que traía, porque a como están las cosas, igual y ya ni para el camión tiene.) Es una burla total. Es como si el destino le estuviera diciendo que todo ese choro mareador de ‘sé tu propio jefe’ y ‘no seas un esclavo del sistema’ terminó costando lo mismo que una cafetera de oferta en el súper.

El Ego Sale Caro Pero Se Vende Barato

Lo más gacho de todo este asunto no es nada más el dinero, sino el mensaje. Dame Dash siempre ha sido un tipo con la boca muy grande, criticando a todo el mundo por venderse a las corporaciones. Y miren ahora: su ‘imperio’ cinematográfico fue rematado por el gobierno porque no pudo pagar sus deudas. Los acreedores andaban como buitres sobre un cadáver, esperando sacar aunque fuera para los chescos, y se toparon con que la empresa no vale ni lo que cuesta el papel de los contratos. (Neta, me da un chorro de risa pensar en el subastador gritando ‘¿quién da cien?’ y que alguien levantara la mano nomás por pura lástima o por puro morbo.) ¿Qué pasó con todas esas películas? ¿Qué pasó con el legado de Roc-A-Fella? Pues se convirtió en una anécdota de esas que cuentas para que a tus hijos no se les suban los humos.

50 Cent: El Rey Del Troleo Ataca De Nuevo

Y como no podía ser de otra forma, Curtis ’50 Cent’ Jackson tenía que meter su cuchara. Ese compa no perdona una. En cuanto salió la noticia de que la empresa de Dame se vendió por una miseria, 50 puso un simple ‘Damn’ en sus redes. Un ‘maldición’ que pesa más que mil palabras. (50 Cent es ese amigo castroso que te ve caerte y en lugar de ayudarte, saca el celular para grabarte y subirlo a TikTok con música de payaso.) Pero tiene razón en burlarse. Mientras 50 y Jay-Z se volvieron hombres de negocios hechos y derechos, Dame se quedó atrapado en el personaje del ‘hustler’ que no le rinde cuentas a nadie. Y pues ahí están los resultados: uno es billonario y el otro está viendo cómo su vida se subasta por el precio de una cena en el Vips.

Imagínate ser uno de los que le prestaron lana a Damon Dash. Llevas años en juicios, gastando en abogados, esperando que el día de la subasta por fin te caiga algo de lo que te deben. Llegas todo trajeado, listo para recuperar tu inversión, y ves que el martillo cae en cien dólares. ¡Cien dólares! (No te alcanza ni para pagar el estacionamiento del juzgado, de veras.) Es un insulto para cualquiera que haya hecho negocios con él. Los alguaciles de Estados Unidos estaban ahí supervisando todo, lo que le da un toque de seriedad legal a una situación que parece salida de una comedia de errores. Es el ejemplo perfecto de que puedes tener todo el estilo del mundo, pero si no tienes orden en tus finanzas, el mundo te va a comer vivo y luego va a escupir tus restos por una moneda de a peso.

La Caída De Un Ídolo De Barro

La historia de Dame Dash es una tragedia griega pero con más diamantes y menos sentido común. A principios de los 2000, el tipo era el rey del mundo. Tenía a Jay-Z, tenía la ropa, tenía el cine. Pero se le olvidó que para ser jefe hay que saber administrar, no nada más mandar. (Se la pasó diciéndole a todo el mundo que eran unos agachados por tener jefes, y ahora resulta que el mercado es el jefe más culero de todos.) Esta subasta del 30 de diciembre es el final más amargo posible para su carrera cinematográfica. Probablemente el que compró la empresa solo quería los derechos de alguna película vieja para ver si saca algo en streaming, o tal vez fue alguien que nada más quería decir que es dueño de algo que antes era de Damon Dash. Sea como sea, es una humillación pública que va a quedar marcada en los libros de la cultura pop.

¿Qué sigue para el buen Dame? Seguramente va a salir en algún podcast a decir que todo esto es una conspiración de los ‘culture vultures’ para destruirlo. Va a decir que el sistema le puso el pie porque él es ‘demasiado real’ para este mundo. (Ya nos sabemos el discurso de memoria, es el mismo que dicen todos cuando se quedan sin un quinto por sus propias malas decisiones.) Igual y trata de sacar una criptomoneda nueva o vender aire embotellado con olor a éxito pasado. Lo que sea con tal de no aceptar que su tiempo ya pasó y que su palabra ya no vale lo que valía antes. La realidad es fría: si tu empresa se vende por cien dólares, es porque a nadie le importa lo que estabas haciendo.

El Mito De La Independencia Mal Entendida

Mucho se habla de ser independiente en la industria, pero Dame Dash lo llevó al extremo del ridículo. Ser independiente no significa no pagar impuestos o no tener una estructura legal sólida. Significa tener el control, pero si el control te lleva a la quiebra, entonces no estás controlando nada, nada más te estás hundiendo solo. (Es como el capitán de un barco que presume que él solito maneja el timón mientras el agua ya le llega al cuello.) Esta noticia debería ser una advertencia para todos los que creen que el ‘hustle’ es suficiente para triunfar. Sin orden, el ‘hustle’ es nada más una forma elegante de estar desempleado con ropa cara.

Al final, nos queda la risa de 50 Cent y el silencio de Jay-Z. Dame Dash se convirtió en el ejemplo de lo que pasa cuando dejas que tu ego maneje el volante. Cien dólares es una cifra que duele, que arde, que te quita el sueño. Es el precio de un par de tenis de oferta. Es el precio de un fracaso absoluto. Gracias por las risas, Dame, pero la neta, hasta para fracasar hay que tener un poquito más de clase. Nos vemos en la próxima subasta, a ver si ahora rematan tu colección de sombreros por cincuenta pesos.

Remate De Dame Dash Resulta En Fracaso De Cien Dólares

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