Roma en Ruinas por Suspensiones frente al Lecce
El Desmadre de la Loba en Serie A
La neta, lo de la Roma ya no es una crisis deportiva, es un chiste de mal gusto que se cuenta solo (y ni risa da, la verdad). Van de visita contra el Lecce con una mano adelante y otra atrás porque a sus ‘estrellas’ de la defensa se les ocurrió que era buena idea hacerse amonestar contra el Atalanta. Gianluca Mancini y Mario Hermoso, que se suponen son los que mandan en la zona baja, se ganaron su suspensión de la forma más absurda posible. Es una falta de respeto al aficionado que gasta su lana para ver un equipo profesional y se encuentra con estas payasadas. Ahora, el equipo tiene que viajar a Lecce con una defensa de papel que no aguantaría ni un soplido en un mercado de la Ciudad de México. Es un desastre total. No hay otra forma de decirlo sin sonar grosero, aunque se lo merecen. La indisciplina en este club es tan grande que parece que los jugadores tienen más prisa por irse de vacaciones que por ganar un pinche partido de liga. ¡Qué coraje!
Imagínate la escena: el técnico rompiéndose la cabeza para ver a quién pone, mientras los suspendidos seguramente están pensando en qué restaurante van a cenar mientras sus compañeros sufren en la cancha. Mancini siempre ha sido un tipo arrebatado, pero lo de Hermoso es de no creerse; llegó con aires de grandeza de España y lo único que ha demostrado es que tiene la mecha más corta que un cohete de feria. Sin estos dos, la Roma es un flan. Y no un flan rico, sino uno de esos que se te deshacen antes de que le metas la cuchara. Lecce no es ninguna potencia, eso lo sabemos todos, pero en su estadio, con su gente gritando como locos, se vuelven peligrosos. Saben que la Roma viene herida, saben que no tienen líderes atrás y van a salir a morder desde el minuto uno. Si yo fuera apostador, ni de chiste le ponía un peso a la Roma este martes. Es tirar el dinero a la basura, así de fácil.
El Lecce: El ‘Matagigantes’ de Ocasión
El Lecce ha tenido una temporada para el olvido, más aburrida que una junta de vecinos en domingo, pero estos partidos son su oportunidad de oro para salvar el año (o al menos para que no los corran a todos). Saben que la Roma es un equipo que se desespera rápido. Si el Lecce logra aguantar los primeros veinte minutos sin recibir gol, la Roma se va a empezar a desmoronar solita. Es lo que siempre hacen. Son expertos en complicarse la vida. El estadio Via del Mare va a ser una caldera y no precisamente por el clima, sino porque la afición huele el miedo de los romanos. Es el escenario perfecto para un ridículo monumental de esos que salen en todos los resúmenes del fin de semana. No me sorprendería que un delantero que no le mete gol ni al arcoíris termine siendo el héroe del partido aprovechando que la defensa de la Roma va a estar más perdida que un turista en el metro en hora pico. Es la cruda realidad de un equipo que se cree grande pero que actúa como equipo de barrio.
Apuestas, Chismes y el Caos de la Directiva
En las casas de apuestas ya se dieron cuenta del desmadre y las cuotas se están volviendo locas. Nadie confía en la Loba. Y cómo culparlos, si el equipo es más inestable que un servidor de internet en medio de una tormenta. Los reportes dicen que hay una ‘emergencia defensiva’, pero lo que hay es una falta de pantalones en el vestidor. Se menciona a Gasperini en algunos medios, lo cual es un relajo total porque ese señor entrena al Atalanta, pero así de mal está la información y el ambiente alrededor de la Roma: nadie sabe quién está al mando ni quién tiene la culpa de qué. Lo que sí es un hecho es que la directiva debe estar que echa chispas. Gastar millones en sueldos para que tus defensas se hagan suspender por berrinches es para correr a alguien. La afición mexicana que sigue la Serie A sabe que la Roma siempre ha sido el equipo del ‘ya casi’, pero este año ya se pasaron de la raya. Es un espectáculo penoso que no se le desea a nadie, bueno, tal vez a los rivales directos sí, porque se están riendo a carcajadas de este colapso.
Historia de un Fracaso Anunciado
Si revisamos la historia, la Roma tiene un doctorado en regarla cuando más fácil parece el camino. Han perdido ligas, copas y reputación por detalles como este. La falta de Mancini y Hermoso no es solo un tema de táctica, es un tema de alma. ¿Quién va a gritar? ¿Quién va a poner orden cuando el Lecce se les eche encima? No hay nadie. El portero va a estar más solo que un náufrago. Es casi poético ver cómo un equipo con tanta historia se sabotea a sí mismo de esta manera. Podrían haber sido protagonistas este año, pero prefirieron ser el hazmerreír de Italia por una semana más. El partido del martes no va a ser fútbol, va a ser una clase de cómo no gestionar un equipo de alto nivel. Si tienes algo mejor que hacer, como ver crecer el pasto o pintar tu casa, piénsalo dos veces antes de sintonizar este partido, porque lo más probable es que termines con un coraje de los buenos viendo cómo la Roma regala puntos contra un equipo que, en papel, no debería ni tocarles el balón.
Pronóstico Reservado: Prepárense para el Drama
Mi predicción es que vamos a ver un partido trabado, feo, con más patadas que jugadas de gol, y con una Roma pidiendo la hora desde el minuto sesenta. No tienen con qué responder a las bajas. Van a improvisar con chavos o con jugadores que no han visto acción en meses, y eso en la Serie A se paga caro, muy caro. El Lecce va a sacar al menos un empate, y si se ponen las pilas, les ganan el partido en una jugada a balón parado donde la defensa improvisada de la Roma se quede estática como estatuas de sal. Es triste, es lamentable, pero es la pura verdad. El fútbol no perdona la falta de disciplina y la Roma está a punto de recibir una lección que les va a doler en el orgullo y en la tabla de posiciones. Así que ya saben, preparen el tequila porque ver este partido va a requerir de algo fuerte para aguantar el desastre que se avecina en Puglia. ¡Pobre Roma, tan lejos de la gloria y tan cerca de su propia autodestrucción!






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