Senegal vs RD Congo Guerra Total en Tanger por la CAN

Senegal vs RD Congo Guerra Total en Tanger por la CAN

Senegal vs RD Congo Guerra Total en Tanger por la CAN

La Mentira del Poderío Senegalés se Desmorona en la CAN 2025

Lo que vamos a ver en Tanger no es un partido de fútbol, es un asalto a mano armada contra la soberbia de una selección senegalesa que se cree la mamá de los pollitos. Todo el mundo está hablando de la ‘armada ofensiva’ de los Leones de la Teranga como si fueran invencibles, pero la neta es que ese equipo ya huele a rancio. Están viviendo de rentas, de lo que hicieron hace años, y se enfrentan a una República Democrática del Congo que no tiene nada que perder y mucho que ganar. Sébastien Désabre, el técnico de los Leopardos, ya lo dejó claro: van a jugar al límite, van a tomar riesgos y se van a partir la madre en la cancha porque es la única forma de bajar de su nube a esos senegaleses que llegan sintiéndose los reyes del mundo. Es una estrategia de todo o nada (y me encanta).

Désabre no es ningún tonto. Sabe que si se encierra atrás, los senegaleses lo van a terminar cocinando a fuego lento. Por eso, su discurso de ‘tomar riesgos’ es en realidad un grito de guerra. Es decirle a sus jugadores: ‘vayan y rompan el esquema, busquen el error, provoquen el caos’. El fútbol africano siempre ha sido de mucha garra, pero lo que propone el Congo es una anarquía táctica diseñada específicamente para desesperar a un Senegal que está acostumbrado a que todos le rindan pleitesía. Los Leones son como ese equipo de la liga que tiene mucha lana pero que cuando lo llevas a una cancha de tierra y le juegas pesado, se empieza a quejar de todo. Ahí es donde el Congo tiene su oportunidad de oro. Si logran ensuciar el juego, Senegal se va a doblar como un buey cansado.

El Fantasma de Kinshasa y el Miedo de los Leones

Hace apenas cuatro meses se vieron las caras en las eliminatorias para el Mundial y el ambiente terminó calientito. Ese empate o esa sensación de que Senegal no pudo imponer condiciones en Kinshasa sigue ahí, dándoles vueltas en la cabeza. Los medios están vendiendo esto como ‘reencuentro candente’ en Tanger, pero la verdad es que los senegaleses están nerviosos. Saben que el Congo ya les perdió el respeto. Y en el fútbol, cuando te pierden el respeto, ya tienes medio partido perdido. La ‘armada’ esa de la que tanto presumen es puro humo si no tienen la pelota, y el plan de Désabre es precisamente que no la tengan, o que si la tienen, sea bajo una presión asfixiante que no los deje ni respirar.

Es ridículo cómo los analistas de siempre siguen poniendo a Senegal como el gran favorito sin ver el trasfondo. Tienen jugadores en Europa, sí, pero ¿tienen el hambre que se necesita para aguantar un fregadazo en la CAN? Yo lo dudo. El Congo, por otro lado, es puro corazón y ahora, con Désabre, tienen un poco de esa locura necesaria para hacer la hombrada. No van a ir a Tanger a ver si pueden sacar el empate; van a ir a buscarle la cara a Senegal. Es una postura valiente, casi suicida, pero es la única que tiene lógica cuando te enfrentas a un gigante que tiene los pies de barro. La gente en México entiende esto perfectamente: es como cuando la Selección cree que va a caminar en Centroamérica y termina pidiendo la hora porque no aguantaron la intensidad del rival.

El Riesgo de Désabre contra la Arrogancia de Cissé

El técnico de Senegal, Aliou Cissé, parece que está dirigiendo una orquesta que ya se sabe la canción de memoria y ya ni ensaya. Esa arrogancia es su mayor debilidad. Por el otro lado, Désabre es el tipo que llega a la fiesta sin invitación y se quiere llevar a la más guapa. El contraste no podría ser mayor. Al decir que van a jugar y tomar riesgos, el Congo está rompiendo el guion aburrido del fútbol defensivo de los equipos chicos. Están diciendo: ‘nosotros también sabemos jugar, y si nos vamos a morir, va a ser atacando’. Ese es el tipo de mentalidad que genera sorpresas históricas.

Imagínense el escenario: Tanger, un estadio neutral, pero con todo el peso de la historia africana encima. Senegal llega con sus estrellas de Instagram y sus contratos millonarios, mientras que el Congo llega con la chamba diaria y la urgencia de darle una alegría a un país que sufre. Esa diferencia de realidades se va a notar en cada choque, en cada balón dividido. Si el Congo anota primero, prepárense para ver el colapso más grande de esta edición de la CAN. Senegal no sabe reaccionar ante la adversidad; están tan acostumbrados a mandar que cuando les contestan la agresión, se quedan congelados. Es un problema de actitud que ninguna táctica europea puede arreglar.

Predicciones de un Desastre Anunciado para el Favorito

Para mí, el partido se va a decidir en los primeros veinte minutos. Si el Congo logra sobrevivir el ímpetu inicial de la ‘armada’ y empieza a soltar latigazos por las bandas, Senegal se va a empezar a desesperar. Van a empezar las patadas, los reclamos al árbitro y esa desconcentración que es típica de los equipos que se sienten superiores pero que no lo demuestran en el marcador. Désabre tiene la llave para abrir ese cerrojo y es simplemente dejar que sus jugadores sean libres. El riesgo no es perder el partido (eso ya lo asumen muchos), el riesgo real es que Senegal pierda la cara frente a todo el continente.

Al final del día, el fútbol se trata de momentos y de quién tiene más ganas de llevarse el trofeo a casa. Senegal ya tiene la panza llena. El Congo tiene un hambre vieja, una necesidad de justicia deportiva que los va a llevar a correr cada kilómetro como si fuera el último. No se dejen engañar por los nombres en la camiseta. Fíjense en los ojos de los jugadores cuando salgan al túnel. Ahí van a ver que los Leopardos están listos para devorarse a unos Leones que ya están pensando en sus vacaciones en Europa. Tanger va a ser testigo de un cambio de guardia, o al menos de un susto que le va a quitar lo soberbio a más de uno en el vestidor senegalés. Prepárense para el desmadre, porque el Congo viene con todo y no va a pedir permiso.

Publicar comentario