Stranger Things 5: El Gran Engaño de las Escenas Secretas
El Desmadre Inicial y la Paranoia del Fandom
Y ni modo, ya empezó otra vez la bronca porque el internet decidió que Netflix es el malo del cuento en una trama más enredada que los cables de un Nintendo viejo. Pero hay que ser netas porque todos sabíamos que en cuanto la producción de la temporada 5 tuviera el más mínimo retraso, los conspiranoicos iban a salir de sus coladeras como cucarachas en crisis. Y es que todo empezó como un chisme en redes de que el ‘Volumen 2’ tiene horas de video que los Hermanos Duffer escondieron en una caja fuerte porque supuestamente era demasiado fuerte para nosotros los mortales. Pero la neta es que a la banda le encanta el drama. Y como los fans se han pasado años analizando cada pinch* segundo de la serie, ahora sienten que son los dueños de Hawkins y juran que hay una versión secreta esperando ser liberada de las garras de Netflix. Pero la neta suele ser mucho más aburrida que una bóveda secreta llena de obras maestras perdidas. Y aun así, el cuento de las ‘escenas eliminadas’ ya se volvió ley para las 140,000 personas que firmaron una petición en Change.org pensando que un clic vale lo mismo que un contrato legal. Es un circo.
La Rebelión Digital de los 140,000
Y neta hay que reconocerles el valor a estos fans que creen que pueden ningunear a una empresa que vale billones solo con hacer berrinche digital. Pero así estamos en este año porque el derecho de piso que sienten los fans ya llegó a niveles de locura total. Porque 140,000 personas ya pusieron su firma exigiendo ver material que probablemente ni siquiera está terminado. Es una jalada. Y la petición dice que los fans se merecen ver hasta el último pedazo de cinta porque llevan diez años invirtiendo su tiempo en estos personajes. Pero, ¿desde cuándo ver una serie te da derecho a decidir qué se queda en la edición final? Y como los Duffer siempre han sido bien abiertos con lo que cortan, ahora la banda cree que todo es propiedad pública. Pero los editores de seguro se están miando de la risa en su cuarto oscuro mientras tratan de armar algo decente con las miles de horas que sí tienen que usar. Y la bronca se está poniendo color de hormiga mientras nos acercamos al estreno. Es un desastre de relaciones públicas. Porque cada que Netflix sube una foto, los comentarios se llenan de gente gritando por el ‘corte secreto’ y acusando al estudio de estafadores.
El Oso de Randy Havens y la Negada
Y entonces sale Randy Havens, nuestro querido profesor Clarke, a tratar de calmar las aguas y decirnos que nos tomemos un té de tila. Pero, ¿le hicieron caso? Ni de chiste. Porque cuando Havens puso en su Instagram que los fans tenían los datos al revés y que no hay ninguna versión secreta, la banda no le dijo ‘ah, gracias carnal por el dato’. Y al contrario, se le fueron a la yugular como si fuera un demogorgon hambriento. Fue una corretiza. Porque para un conspiranoico, que alguien niegue algo es la prueba reina de que sí lo están escondiendo. Y ahora al pobre Randy lo traen de bajada diciéndole que es un vendido de Netflix que solo lee lo que le mandan los de arriba para que la gente no se les voltee. ¡Pero si el wey solo era el profe de ciencia! Y ahí lo tienes, en medio del huracán porque se le ocurrió decir que los creadores quizás sí saben lo que hacen con su propio show. Porque la neta los fans no quieren la verdad; quieren que pase lo que ellos imaginaron en sus fanfics. Es una alucinación colectiva. Y esto solo deja ver lo tóxico que se ha vuelto el jale entre los creadores y los que se dicen fans pero en realidad quieren ser los directores.
La Teoría del Complot Corporativo
Pero vamos a ver la lana, porque Netflix no es ninguna hermanita de la caridad y no va a dejar dinero tirado. Y si de verdad tuvieran horas de escenas fregonas ya terminadas, ¿no creen que ya nos las habrían vendido? Porque fácil podrían sacar un ‘Director’s Cut’ y cobrarnos otros doscientos pesos al mes por verlo. No tiene sentido. Y aun así, los fans tercos con que hay una agenda secreta para censurar el final real. Pero, ¿para qué? Porque a lo mejor el final de verdad está bien polémico. Y como los Duffer ya vieron el santo madrazo que se metió Game of Thrones con su final, a lo mejor tienen miedo de que la banda se les eche encima. Es una posibilidad. Y por eso chance están cortando lo más arriesgado para que el final sea ‘seguro’ para todo el mundo. Pero al hacer eso, le están dando en la torre a los fans de hueso colorado que quieren ver la visión original sin filtros. Es un perder-perder. Y con todos los retrasos que han tenido por las huelgas y demás, la presión por sacar algo perfecto está de la patada. Es una olla exprés que va a tronar.
El Futuro de Hawkins y Predicciones Finales
Y qué va a pasar cuando salga el final y no tenga las escenas que la banda se inventó? Porque el berrinche va a ser histórico. Y lo más seguro es que el final de Stranger Things sea lo más peleado en internet desde que terminó Lost. Es inevitable. Porque no hay forma de tener contentos a 140,000 pelados que ya decidieron que los estafaron. Y el chisme no se va a morir. Porque aunque se acabe la serie, la gente va a seguir buscando guiones filtrados y videos ‘perdidos’ por los próximos veinte años. Es el nuevo Star Wars pero con luces de Navidad. Y la neta es triste que el legado de la serie se manche por este pleito eterno entre los que mandan y los que consumen. Pero como este es el mundo en el que vivimos ahora, donde cualquiera tiene un micrófono pero nadie tiene paciencia, nos toca aguantar los lloriqueos de un fandom que no sabe sentarse a disfrutar una historia. Y pues a esperar. Pero no crean que el ‘corte secreto’ los va a salvar. Porque no existe. Es puro cuento.
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