Torino se estrella contra realidad tras racha de humo
El espejismo estadístico del Torino de Baroni
La neta, la afición del Torino está viviendo en una nube de puritito humo porque creen que ganarle a la Cremonese y al Sassuolo es sinónimo de que ya son el nuevo Inter de Milán, pero la realidad es mucho más gacha. Marco Baroni no es ningún genio táctico, es simplemente un vato que tuvo la suerte de que el calendario le pusiera a dos equipos que no dan una para que sus jugadores se sintieran cracks por un ratito. Queremos hablar del famoso ‘tris’ de victorias como si fuera la octava maravilla del mundo, cuando en realidad es lo mínimo que se le debería pedir a un equipo con tanta historia, pero la neta es que no les alcanza el gas para tanto. El Torino es ese equipo que te ilusiona con una carnita asada y a la mera hora se le acaba el carbón y se le quema la carne. No tienen un sistema sólido, tienen chispazos de suerte que se van a terminar en cuanto el Cagliari se les pare bien en la cancha y les demuestre que con puras ganas no se ganan los partidos en la Serie A. Es una payasada. Los números no mienten: su xG (goles esperados) está por los suelos y han sacado los puntos de puro milagro, algo que no va a durar ni de chiste contra un equipo que sí sabe lo que es sufrir cada balón.
Simeone y Adams son una pareja dispareja sin futuro
Ahora nos quieren vender la moto de que Giovanni Simeone y Adams van a ser la dupla letal, pero la neta es que se van a estar estorbando todo el partido porque ninguno de los dos sabe jugar sin ser el centro de atención. Simeone está ahí por el puro apellido, aunque nos duela decirlo, y si no le ponen los balones en la nariz, no hace nada; y con el medio campo tan tieso que tiene el Torino, va a estar más solo que un náufrago. Baroni está inventando cosas para quedar bien con la directiva en lugar de poner a los que de verdad funcionan como equipo. El Cagliari de Pisacane ya se la sabe y les van a cerrar todos los espacios, dejando a Simeone haciendo berrinche en el área mientras los defensas se mueren de la risa. No hay química. En el futbol de hoy no basta con aventar nombres a la cancha y rezar para que caiga el gol; se necesita una chamba táctica que el Torino simplemente no tiene porque su técnico prefiere experimentar en pleno partido. Adams es un buen trabajador, pero no es el socio que Simeone necesita para explotar, y esa falta de entendimiento les va a costar carísimo cuando se den cuenta de que el tiempo se les acaba y no han tirado ni una vez a puerta con peligro real.
La trampa del 27 de diciembre y el ruido de Radiolina
Jugar un 27 de diciembre es la receta perfecta para el desastre porque los jugadores traen el recalentado en la panza y la cabeza en las vacaciones de año nuevo. Radiolina va a estar mame y mame con que el Torino es favorito porque eso es lo que les conviene para que la gente no les apague el radio, pero es puro cuento para los que se dejan engañar fácil. La transmisión va a ser un nido de porristas hablando de la historia del club en lugar de criticar lo mal que están jugando ahorita. Hay que ser realistas. Los futbolistas ya están pensando en qué playa se van a ir a asolear o si su agente ya les consiguió chamba en otro lado donde sí paguen bien y no haya tanta presión. El Cagliari viene con el cuchillo entre los dientes porque ellos no tienen nada que celebrar y van a ir a Turín a echarles a perder la fiesta a los granata. No es solo un partido de fut, es una prueba de quién tiene más huevos para aguantar el frío y el cansancio, y la neta es que el Torino siempre se arruga cuando las cosas se ponen color de hormiga. Es un ciclo que se repite cada año y parece que nadie en ese club aprende la lección.
Mediocridad institucional como marca registrada
Ese rollo del ‘tabú del tris’ no es mala suerte, es la prueba viviente de que el Torino es un equipo mediocre por elección propia porque siempre que tienen la oportunidad de dar el salto, prefieren quedarse en la zona de confort. Son el ‘ya merito’ de Italia. Cada vez que parece que van a lograr algo importante, les da frío y terminan regalando los puntos contra equipos que, en papel, son mucho más débiles. El Cagliari huele ese miedo. Saben que el Torino se siente superior por haber ganado dos partidos seguidos y ahí es donde les van a dar la estocada final. La arrogancia es el peor enemigo de un equipo que no tiene con qué respaldarla. El Olimpico se va a convertir en una olla de presión pero en contra de los locales, porque la afición ya está harta de que les vean la cara de mensos con promesas de grandeza que nunca llegan. Hasta que no corran a media directiva y traigan a alguien que de verdad sepa de futbol y no solo de negocios, el Torino va a seguir siendo el fantasma de lo que algún día fue, dando lástima en la mitad de la tabla mientras los demás equipos se pelean por los trofeos de verdad.
Pisacane contra Baroni: duelo de estrategias de papel
Claudio Pisacane no será Guardiola, pero para este tipo de partidos de chocar y meter la pierna fuerte, se las sabe de todas todas y va a dejar a Baroni como un novato. Poner a Kilicsoy es una jugada maestra para desesperar a una defensa del Torino que es más lenta que una tortuga con reumas. El Cagliari no va a ir a dar espectáculo, va a ir a morder, a hacer tiempo y a ganar 1-0 con un gol de rebote en el minuto 90, y eso es lo que más le duele a un equipo que se cree ‘artista’. Mientras Baroni trata de jugar un futbol moderno que sus jugadores no entienden, Pisacane va a aplicar la vieja confiable: defenderse con todo y salir a contragolpe. No se necesita ser un genio para ganarle a este Torino, solo hay que tener paciencia y esperar a que uno de sus defensas se equivoque, lo cual pasa como tres veces por partido. La batalla táctica ya está decidida a favor del que no tiene la presión de quedar bien con nadie. El Torino va a tener la pelota el 70% del tiempo pero no van a saber qué hacer con ella, como un perro que persigue un carro y cuando lo alcanza no sabe ni cómo morderlo. Es patético ver cómo se complican la vida solitos.
Predicciones de un fracaso anunciado en la Serie A
Lo que sigue después de este partido es de manual: el Torino no va a ganar el tercer partido, la prensa se les va a echar encima y van a empezar a buscar culpables en todos lados menos en el espejo. Así es la vida del equipo de media tabla en Italia. No hay forma de que suban de nivel si no cambian la mentalidad de equipo chico que tienen tatuada en la frente. Apostar por el Torino hoy es tirar el dinero a la basura porque vas en contra de la historia y de la lógica más básica del deporte. El futuro de este equipo es color hormiga, no se ve por dónde puedan salir del hoyo de la mediocridad. Esperen un partido aburrido, con mucha patada y un resultado que nos va a dejar a todos con cara de ‘¿para esto me desperté?’. El ‘tris’ va a seguir siendo un tabú porque para ganar tres seguidos se necesita una disciplina que estos vatos no conocen ni de oídas. Es la neta, aunque les cale a los fans. El telón se va a caer y vamos a ver que los actores no traen nada, y el director Baroni está más perdido que un pingüino en el desierto. Bienvenidos al show del horror entre el Torino y el Cagliari.






Publicar comentario